Por qué las pérdidas pesan más que las ganancias
Caer un 50% exige subir un 100%
Pierde la mitad y te queda la mitad. Para volver al punto de partida, esa mitad tiene que duplicarse. Pérdidas y ganancias no son simétricas: cuanto más hondo el agujero, más empinada la salida.
La cuesta se empina rápido
Una caída del 10% necesita un 11% para recuperarse. Una del 25%, un 33%. Una del 80%, un 400%. A partir de cierto punto, recuperar lo perdido deja de ser un plan y se convierte en una esperanza.
A Bitcoin también le ha pasado
De noviembre de 2021 a noviembre de 2022, Bitcoin cayó alrededor de un 77%. Recuperarse exigía una subida de más del 300%. Quien compró en el máximo tuvo que esperar hasta marzo de 2024 para quedar en tablas.
Por eso importan las pérdidas pequeñas
Una pérdida cortada en -10% deja por delante una subida del 11%. Si la dejas correr hasta -50%, deja una del 100%. Un stop-loss no va solo de esta operación. Mantiene posibles las siguientes.
Ponte a prueba
Tu cuenta baja de $10.000 a $7.500. ¿Qué ganancia te devuelve a $10.000?
- 25%
- 33%
- 50%
Ver la respuesta
33% — $2.500 sobre $7.500 es un tercio. El 25% que perdiste se midió sobre una cifra mayor que la que ahora tienes que hacer crecer.